Ambiente de la casa de Nazaret
El ambiente de la casa de Nazaret era humilde,
trabajador y piadoso. San José trabajaba en la construcción. En aquel entonces
casi todas las construcciones eran de madera. María se ocupaba de las labores
del hogar, en un espacio austero compuesto por una cueva natural y habitaciones
de ladrillo.
Al encarnarse, Dios quiso venir a una estructura semejante
a la Trinidad, y esa es la Sagrada Familia: Jesús, María y José. Conviven, se
aman y comparten todo. La Trinidad es una pura
donación de amor. El Señor quiere que
vengamos a este mundo para amar y ser amados gratuitamente. Jesús crece en el
seno de su Familia. La familia es sagrada, es un núcleo de amor que debe ser
protegido.
En Nazaret había unas veinte familias, así que es
probable que José haya tenido que ir a Séforis a trabajar junto con otros
obreros. En esa Familia las personas se llenaban del Espíritu Santo. Llevaban
una vida normal, ordinaria, por eso el Evangelio casi no habla de la vida
oculta. Ese hogar era un prodigio de sencillez y de oración. Se vivía un
milagro constante: la vida cotidiana llena de comprensión. Era una delicia la convivencia
entre María, José y el Niño. No había grandes prodigios sino una vida ordinaria
llena de cosas pequeñas. Aquí, Jesús estuvo sometido a sus padres, dos
criaturas.
Jesús tiene una genealogía, San Mateo y San Lucas se
encargan de explicarla. San Mateo explica por qué nació en Belén y por qué
vivió en Nazaret, por eso se le llamó Nazareno.
En Belén se veneran dos grutas: la del Nacimiento de
Jesús y la de su lactancia, llamada Gruta de la Leche. María nutrió a Cristo y
nos nutre también a nosotros. José tiene un sueño donde un Ángel le dice que
debe huir a Egipto con la madre y el Niño, así que, desde la Gruta de la Leche
parte la Sagrada Familia rumbo a Egipto. San José quiere proteger a su Familia
y a las familias nuestras de los peligros del mundo y de los peligros internos,
que nacen de nuestro egoísmo.
Hay dos aspectos de la moral de la vida y la moral
social. En cuanto a moral de la vida se nos muestra cómo, desde la antigüedad,
los poderosos de la tierra quieren decidir quiénes deben vivir y quiénes deben
morir. En cuanto a la moral social nos muestra tantas familias que deben huir
de su país para poder sobrevivir o defender sus valores trascendentales.
San José es protector. Todo ser humano sufre pruebas y
peligros para su salvación y podemos pedir su intercesión para que sea nuestro
Maestro.
Jesús es el renuevo del tronco de Jesé (Isaías 11,
1-4), padre de David. Cuando parecía que no vendría nadie de la descendencia de
David, aparece el retoño de Jesé y crece en Nazaret. Al principio, los judíos
llamaban a los cristianos “nazarenos”. El árbol de la Cruz es un árbol de vida.

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