Soldada israelí cautiva en un búnker halla la libertad
https://youtu.be/IPVdjhXMzpk Jesús y mi vida Sulamita (Sima) vivía en Mea Shearim, un barrio del norte de Jerusalén, área de judíos ortodoxos. Entró al ejército y trabajaba en la radiofrecuencia. Hubo un ataque del enemigo; fue secuestrada por árabes. La bajaron a empujones y la llevaron al sótano. El techo era bajo y el área pequeña. “Me dijeron que mi vida valía por la información que podía darles. Empecé a alucinar con las fiestas de mi infancia. Trataba de mantenerme en mi identidad. Mi padre era un rabino importante. Pasaron las semanas, o quizás fueron meses. Mis músculos se debilitaron. Me sentía como una extraña, el Dios de Israel me parecía una deidad lejana. La cuarta semana dejé de rezar”. Sentía aislamiento, despojada de su ropa y de su dignidad. El hambre y la sed eran constantes. Los captores sabían quien era mi padre. La presión psicológica era una tortura. Querían códigos, nombres… “Me sentí abandonada por el cielo y la tierra. Empecé a olvidar los rostros ...