¿Por qué la gente se enoja con Dios?
Charles Darwin se enojó con Dios porque su hija de once años, Ann enfermó, la madre rezó por ella, y finalmente murió. La gente suele enojarse con Dios principalmente por el dolor, el sufrimiento, las tragedias inesperadas y la percepción de que Él no intervino para evitarlas. Este enojo surge de la frustración al no entender sus propósitos, al sentirse abandonado o traicionado, y a menudo se culpa a Dios de las consecuencias de las decisiones humanas propias o ajenas. La incapacidad para entender por qué suceden desastres físicos o morales lleva a cuestionar la bondad o el poder de Dios. ¿Por qué no funcionó mi matrimonio? ¿Por qué no funcionó mi negocio? ¿Por qué estoy enfermo o herido? ¿Por qué murió tal ser querido? La Biblia reconoce el enojo como una emoción natural, pero advierte que su manejo inadecuado puede llevar al pecado. La Biblia anima a no guardar rencor y a no dejar que la ira perdure. También dice que es mejor el que se domina a sí mismo que el que domina...