El desprendimiento de Toni Z.
El desprendimiento de los bienes terrenos da libertad al alma y le permite amar lo importante y lo duradero. Lo primero hay habría que recomendar es el evitar la acumulación de objetos y de ropa. Si algo no lo hemos usado en un año puede ir para afuera. Y lo que usamos hay que conservarlo en buen estado, como dar bola a los zapatos o lavar los tenis. Con 24 años, Tony Zweifel, poseía todo lo que a un hombre le puede hacer sentirse pleno, pero él ansiaba ser feliz. Viajaba en un coche deportivo de dos plazas, que su padre le regaló al cumplir 18 años. Antes de terminar su carrera comprendió que un cristiano coherente debe vivir el desprendimiento de los bienes materiales, así que se desprendió, en primer lugar, de su máquina de hacer café, de su cámara fotográfica y, su coche de dos plazas lo vendió para comprar uno de siete plazas para poder compartirlo para cuestiones apostólicas. Su día a día estuvo impregnado de sobriedad. Para las excursiones usaba un pantalón y un “Anorak”...