Un día con Jesús
El Verbo se hizo carne y habita entre nosotros (cfr. Juan 1,14). Sigue habitando entre nosotros en la Eucaristía y en el próximo. ¿Cómo vivía Jesús cada día? Es bueno meter la imaginación en alguna escena del evangelio y meternos dentro, como un personaje más. Pasar unos momentos con Jesús es un bálsamo de ternura, es un gozo escuchar sus enseñanzas, conocer su mirada profunda, lo que da alegría y acrecienta la fe. Él no promete la felicidad en esta vida, sino que nos concede paz cuando vivimos de acuerdo a sus mandamientos y sabiendo que solos nada podemos, pero con Él estamos sostenidos con su gracia. Jesús tenía una fuerte vida de oración y desea que con nuestra oración nos unamos a la suya. En Cafarnaúm, Jesús libera a un hombre atormentado por un espíritu impuro que dice: “¿has venido a destruirnos?” Jesús no responde a la pregunta. Jesús lo libera, no le reclama, y la gente se pregunta de dónde sacará esa autoridad. Jesús es el gran solidario de la miseria humana. ...