Sexto Mandamiento
Hay una matización: la formulación bíblica del 6º mandamiento es: “No cometerás adulterio”, nos hace conscientes de la dimensión de la esponsalidad . Dios amó a Israel como un esposo ama a la esposa. La imagen esponsal atraviesa la Sagrada Escritura, esta vocación es inherente a la naturaleza humana. El corazón del sacerdote se casa con la Iglesia, Jesús se desposó con la Iglesia. Para amar fielmente se requiere amar con un amor maduro y responsable. El riesgo es llamar amor a lo que no es amor. La fidelidad es una forma de amar plenamente, con un estilo de vida de sinceridad, de lealtad. Necesitamos que Dios nos enseñe a amar (José Ignacio Munilla Obispo de Orihuela-Alicante). En la catequesis se dice: “No cometerás actos impuros”, porque el sexto mandamiento incluye la globalidad de la sexualidad humana. Dios nos ha dado una vocación al amor. En el amor auténtico no hay espacio para la lujuria. La castidad como virtud es para los matrimonio, para los solteros, para todos...