¿Qué te quita la alegría?
Un entrevistador le preguntó a la psiquiatra Miriam Rojas Estapé: ¿Qué nos quita alegría? Ella respondió: Compararnos con otras personas . “Si cortas de raíz cualquier asomo de envidia, y si te gozas sinceramente con los éxitos de los demás, no perderás la alegría” ( Surco , n. 93). ¿Qué más nos quita la alegría? El enojo ante las imperfecciones de los demás, en esto hemos de ser más comprensivas y saber que no hay personas perfectas, y, si algo nos molesta, o lo pasamos por alto o lo corregimos, pero no estamos “¡rumiando!” aquello. La paz y la alegría son reflejo de la fe. Ser causa de alegría para los demás no es fruto de nuestro esfuerzo, sino que viene de la fuerza del Espíritu Santo, que es quien nos lleva más al Señor. La alegría auténtica nace de la certeza de sabernos siempre infinitamente amados por Dio s, que nos prepara una gran fiesta ante la profunda alegría del arrepentimiento. San Agustín escribió: “Dios lo que más odia después del pecado es la tristeza, po...