Sucedió en Córdoba, Argentina
Lucas, un joven protestante, estaba en crisis porque la novia lo había cortado, no encontraba trabajo y sus ahorros se agotaban, por eso aceptó un compañero en el departamento, para dividir gastos, ese compañero se llamaba Pedro y era seminarista. Este es un testimonio precioso. Lucas vio que Pedro hacía oración en silencio, así que se acercó para conocer su modo de tratar a Dios. El seminarista argentino, Pedro, le habló de su experiencia, de sus obstáculos, de sus luchas, de cómo intentó vivir sin Dios en su adolescencia. Sus padres veían la religión como un factor cultural, iban a Misa en Navidad y Pascua. Empezó a salir los fines de semana; boliche, fiestas, cervezas… Una noche el coche en que iba chocó y su compañero al volante murió porque iba borracho. Pedro empezó a ir a Misa los domingos. Un sacerdote le dijo: “ Dios no necesita que seas perfecto, necesita que seas honesto ”. Pedro le comentó: “Le preguntas a Dios por qué no te da trabajo, pero a lo mejor hay que pr...