La verdadera alegría
La alegría verdadera, la que perdura por encima de las contradicciones y del dolor, es la de quienes se encontraron con Dios. Y, entre todas, la alegría de María: Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu está transportado de alegría en Dios, salvador mío (Lucas 1, 46-47). La alegría es la consecuencia inmediata de cierta plenitud de vida . Y para la persona, esta plenitud consiste ante todo en la sabiduría y en el amor (SANTO TOMÁS, Suma Teológica ). ¿Alegría en la cruz? Una chica epiléptica, filósofa, después de ver la película La Pasión , se hacía sus propias reflexiones: “Yo he sufrido mucho físicamente, y he sufrido soledad... Cuando los médicos me curaban, me lastimaban, pero yo sabía que lo hacían sin odio sino para ayudarme; en cambio a Jesús –aparte de que lo lastimaron como a nadie- lo herían con odio; ¡eso ha de ser insoportable! Mi dolor al lado del de Jesús fue realmente poco”. El cristiano sufre, llora, tiene momentos amargos y siente dolor como cualquier o...