La Palabra de Dios ayuda a discernir
Muchas veces no sabemos qué hacer y, la lectura diaria de la Biblia, nos revela posibles caminos a seguir. Dice el profeta: “Así como la lluvia y la nieve bajan del cielo y no vuelven allá, sino empapan la tierra, la fecunda y la hacen germinar, y producen la semilla y da pan a quien ha de comer, así será la palabra que sale de mi boca, no volverá a mí de vacío, sino que hará lo que Yo quiero y realizará la misión que le haya confiado” ( Isaías 55, 10-11). Y es verdad, la Palabra de Dios enciende nuestro corazón y se transforma en fe y alegría. La Palabra de Dios nos hace amable el camino. San Pablo advierte del regalo que tenemos en la Escritura: “La Palabra de Dios es la espada que nos da el Espíritu Santo” (Efesios 6, 17). La espada tiene una función para la batalla espiritual en la que estamos. El enemigo es inteligente y nos quiere confundir. La Palabra creó los cielos y la tierra (Gen 1,1). En su Palabra hay poder. A través de la Palabra de Dios se crea todo lo que exist...