Mensajes de Jesús en San Miguel de Tucumán, Argentina
- ¿Señor mío que es lo que me pides? - ¡Que ames! - ¿ A quién? - ¡A Todos! - ¿A todos? - ¡Sí, a todos! Ama con todo tu corazón aquel mendigo que huele mal, porque su casa es la acera y su dormitorio el banco del parque. Ama al que mucho habla, y aunque sea necio míralo con misericordia y escúchalo por caridad. Ama al indigente que es rico en sus deseos de "tener". Ama al rico petulante que me "corre de mi trono" para sentarse él, endiosándose a sí mismo. Ama al orgulloso que se jacta de su orgullo, como si este vicio fuera una virtud. Ama aquel que mucho sabe y que cree que eso lo salvará. Y aunque sepas que nada sabe, tú ¡amalo! Ama , ama, ama… y no te canses de amar. Y si supieras que a algún hermano le quedan tan sólo unos minutos de vida y se está por condenar, tú sólo ámalo, reza, y no lo dejes de amar. Ama al moribundo, al pendenciero, al colérico y al glotón. Ama al embustero, al mentiroso y al que te causa dolor. Ama, ama, ama… y no te canses...