Honestidad
Conocemos nuestra vulnerabilidad y debilidad, pero contamos con la fortaleza de Dios. Podemos hacernos unas preguntas para conocernos más; podemos contestarlas por escrito para reflexionar con más profundidad. Son sólo para nosotros mismos: ¿Hice oración todos los días de la semana? ¿Hay algo que debo dejar y no tengo la fuerza para hacerlo? ¿Confío en la providencia de Dios? ¿Me doy cuenta de que Jesús me acompaña en mis actividades? ¿Estuve atento a las necesidades del prójimo? ¿Bebo en exceso o como con ansiedad o veo porno? ¿Perdoné a quien me lastimó y decido no guardar rencor? ¿Acepto las circunstancias y valoro a las personas con quienes convivo? ¿Tengo conversaciones negativas? ¿Estoy sembrando la paz? Se valora la honestidad en nuestro mundo. Ser honesto es decir la verdad con caridad; hablar con la verdad es el principio de la salud mental y espiritual . El rey David era un hombre honesto, pero tuvo una caída y no se dio cuenta de sus malas ac...