Fe en la Palabra
Creer no es saber que Dios existe “también los demonios creen y tiemblan” (Santiago 2,19). Tener fe es obedecer a Dios. La gente que no cree y no respeta la libertad de creer de los otros, lleva a los demás al caos, tanto en la familia como en el trabajo. ¿Por qué? Porque al no creer, no hay sentido, no hay trascendencia. Ningún milagro transforma el corazón humano, la fe es una decisión personal . La incredulidad no es no creer en Dios, es creer que Dios no puede actuar en mi vida, y al no creer, se busca la brujería, la santería, el espiritismo o lo que sea, porque se piensa que Dios tiene poder. La persona que desea creer debe depositar su fe en Dios y en Jesucristo. La fe no es creer que yo puedo lograr algo por mis propias fuerzas, la fe es creer que Dios puede y yo me asocio. La Alianza pone de relieve la confianza de Dios por su pueblo y nos remite a la crucial importancia que tiene, en el plan de Dios, la confianza con la que el hombre responda a Dios. La desconf...