Dones, frutos y carismas en breve
Los dones del Espíritu Santo “son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir las inspiraciones divinas. Son siete: sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios” (CCEC, n. 389). Esos siete dones que son el “motor oculto” de toda vida interior auténtica. Antonio Royo Marín dice que actúan cuando el alma ya no puede avanzar con sus propios medios. Los dones mencionados nos equipan para la vida y para ser luz. En el Bautismo recibimos al Espíritu y sus dones, dones que no pueden marchitarse. La herencia es para siempre. Son regalos que Dios otorga a los creyentes para fortalecerlos en su vida moral y espiritual. Estos dones ayudan a comportarnos como hijos de Dios. Frutos del Espíritu Son perfecciones plasmadas en nosotros como primicias de la gloria eterna . Son doce: caridad, gozo, paz, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad modestia, continencia y castidad (Gálatas 5, 22-23). El árbol se conoce por sus...