Fe y cultura
El ambiente actual es enormemente sofisticado pero superficial y se une a un ritmo de vida acelerado. Esta situación requiere una formación filosófica y teológica mucho más cuidada para preservar la fe. El cristiano debe comprender que la fe entra en diálogo con todo. La fe aporta la unidad que hay dentro de mí. Dios ha hecho en mí la maravilla de hacerme hijo de Dios; luego, yo lo aporto a lo exterior. Por tanto, ha de ser una fe que se hace pensamiento, que se hace cultura. Hasta antes de convertirse al anglicanismo, “ Lewis había sido un hombre con dotes literarios, pero sin nada que decir, afirma Walter Hooper. Con su conversión todo lo que le había frenado desapareció, y los libros llovieron de su pluma ”. Su habilidad para expresar las verdades del cristianismo con naturalidad lo hace único como apologista, tanto en las obras de ficción como en las estrictamente apologéticas (cfr. Prólogo al ensayo “El diablo propone un brindis”). Para influir en el mundo hace...