La potencia de Dios es nuestra fuerza
El demonio está actuando en nuestra sociedad y muchos no
saben cómo luchar contra el Adversario. El demonio promete éxito, dinero y
sexo. Da un éxito fácil, sin fatiga, sin tener a Dios en el horizonte de su
vida. Algunos políticos y cantantes son satanistas. Los cantantes tienen mucho
influjo en los jóvenes al grado de que los hacen ídolos.
Angela Musolesi
enseña que, cada palabra que pronunciamos tiene un impacto en lo psíquico y en
lo físico e incide en la sociedad. El demonio tiene poder porque los cristianos
no manifestamos la acción de Dios en el mundo. Jesús ha dicho: “Manden fuera al
demonio, liberen a las personas”, y no lo hacemos por ignorancia, dice Ángela,
y lo aprendió del P. Gabriel Amorth.
Las tentaciones son lo que más procura el demonio. El
demonio influye en nuestra mente, más de lo que se cree. Las tentaciones son
muchas: odio, celos, venganza, pornografía, sexo indebido (infidelidad),
mentiras.
Pedir la ayuda del Espíritu Santo de otro
modo seremos como una llama que se apaga. Pedirlo para que venga en nuestro
socorro, sino no viene. Pedirlo en voz alta. Todos los días
debemos rezar: “Espíritu Santo desciende sobre mí”.
Jesús le pregunta al ciego: ¿Qué quieres que haga por
ti? Es necesario decir a Jesús lo que necesitamos. El Espíritu Santo nos da
la luz, el conocimiento de Dios, así seremos iluminados para la evangelización.
Ésta debe estar confirmada con los signos de curación. Si acudimos al Espíritu
Santo cantando, se intensificará. Sólo los carismáticos acuden con frecuencia a
Él.
Jesús nos ha dado el poder de vencer al mundo. El miedo
al demonio hace que no manifestemos las oraciones de liberación y curación. El
Espíritu nos hace vencer el miedo al demonio. La acción del demonio en el mundo
es una acción ordinaria, es la que más actúa. La persona no es consciente de
esto, por ejemplo, las maldiciones son cadenas que nos amarran al demonio.
Las personas que dicen: “No eres capaz de hacer esto”,
“no te vas a casar”, “no vas a tener una buena vida”, etc. de alguna manera son
maldiciones que encadenan a la persona. La falta de perdón es una acción del
demonio, es debida también a una herida interior, por eso hay que hacer
oraciones de liberación.
Uno de los principios de la Iglesia es que los
carismas crecen si se ponen en práctica. Los carismas son de sanación, de
liberación, de consolación, de edificación, para manifestar la Resurrección de
Jesús, con ella nos da Jesús sus poderes. Con el Bautismo tenemos esos
poderes. Y nosotros los usamos poco. Hay que pedir, por la Sangre Preciosa,
esos dones de sanación y liberación.
Hay acciones extraordinarias del demonio, de las que se
sabe poco. Las posesiones se dan porque se invoca a los muertos en reuniones
espiritistas. A uno se le metió un espíritu inmundo porque cambiaba con
frecuencia de auto y de mujer, no pensaba en Dios y terminó en el infierno.
El demonio es un espíritu malo que nunca se han encarnado.
Las personas que no piensan en Dios con frecuencia terminan mal. El demonio
manifiesta destrucción, destruye el trabajo, la familia y lleva a la ruina. El
demonio quiere soledad, no quiere que haya encuentro ni comunión entre las
personas. No quiere que se construya el Reino de Dios en el mundo.
No hay que acudir a los encuentros espiritistas. La
persistencia en el pecado, sin tener arrepentimiento, puede provocar la
posesión. El exorcista Gabriel Amorth ponía siempre el ejemplo de
Judas, quien continua a pecar y muere con una posesión porque no se arrepintió.
Un hombre que varía de mujeres y después se confiesa,
pero no está arrepentido, puede sufrido la posesión, es una persona que se
confiesa, pero persiste en el pecado. Cuando se hace un maleficio al
matrimonio, con frecuencia los hijos reciben el maleficio y no se dan cuenta.
Es necesario romper ese maleficio. Otras veces el demonio no quiere el
matrimonio porque trae nuevos hijos de Dios. No pierdes nada con hacer una
oración de liberación y debemos hacerla sobre el matrimonio y sobre los hijos,
en el Santo Nombre de Jesús.
En el libro Vencer al demonio con Jesús, de
Angela Musolesi y Padre Gabriel Amorth, hay enseñanzas para que la gente común
pueda liberarse a sí mismo y a su matrimonio. Los matrimonios en crisis deben
hacer estas oraciones de liberación. A veces se hacen maleficios con fotos o
ropa interior, pero se resuelve con oración de liberación, perseverancia y
paciencia; lo pueden hacer los laicos. Jesús liberó también de lejos. Jesús
venció en la Cruz a todos los demonios.
Nosotros podemos pedir ayuda a Jesús para que
expulse a las fuerzas diabólicas. En ese libro vienen
oraciones de liberación para ordenar a las legiones diabólicas que se
alejen de su hijo o esposo, y no vuelvan más, en el Nombre de Jesús, por su
Sangre Preciosa y por intercesión de la Virgen María.
Rezar la Novena a la Preciosa Sangre de
Cristo para la salvación del hijo drogadicto, enfermo, por el esposo infiel, el
hijo desviado, etc. Esa Novena viene aquí: www.ifiglidellaluce.it
LAS IDEAS AQUÍ RECOGIDAS SON DEL PADRE GABRIEL
AMORTH, EXORCISTA.


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