¿Cómo actúa el demonio?

 


Hay una tabla, según los exorcistas, de cómo actúa el demonio: la tentación, la obsesión, la opresión, la subyugación, la infestación. La tentación actúa en los pensamientos, en las distracciones. En el pensamiento se da un diálogo. Antes teníamos el límite de la ética. La obsesión actúa en la mente con miedos irracionales e imágenes, impulsa al suicidio. La opresión o vejación: enfermedades, sensaciones de presencia. La subyugación domina la voluntad: quieres dejar un pecado y no puedes. La posesión: conocer cosas ocultas, reacciones ante lo bendito, ataques de ira. La infestación se da en lugares donde se han realizado pecados mortales, abundan los demonios. El demonio busca dominar tu voluntad.

El seductor es persuasivo, domina, idolatra la libertad, arrastra a otro al pecado. Existe también el manipulador espiritual, que hace sentir la conexión entre lo sagrado y lo pagano, el santo y un amuleto. La marca de la Bestia, el 666, es que te sometas con la mente y con la voluntad. La batalla se da cuando el hombre no sabe quién es. Es hijo de Dios. Esta batalla se va a dar, nos toca buscar la verdad, respetar a quien reza, mantener la fe, detectar la mentira… El hombre puede influir en el mundo si así lo quiere.

Lucifer dijo a sus secuaces: "Distraigan a los humanos durante todo el día".  
“¿Como haremos eso?”, Gritaron los demonios. Manténgalos ocupados en las nimiedades de la vida e inventen innumerables proyectos que ocupen sus mentes, como el celular y las pantallas. Tiéntenlos a gastar, gastar y gastar. Persuadan a las esposas para que vayan a trabajar por largas horas y a los esposos a trabajar de 6 a 7 días cada semana y de 10 a 12 horas al día, hasta que queden cansados y sus bolsillos vacíos. Por nada del mundo los dejen pasar tiempo con sus hijos y seres queridos. Tiéntenlos a que escuchen sus radios siempre que conduzcan sus vehículos. A que mantengan constantemente encendidos, en sus hogares, su televisor, y su mundo toque constantemente música degradante con letras obscenas. Pongan modelos bellas y delgadas en las revistas, para que los esposos crean que la belleza exterior es lo que importa y se sientan insatisfechos con sus esposas. Lucifer atrae con los siete pecados capitales, uno de ellos es la pereza.

Jesús nos dejó la paz, no la ansiedad. Si vemos que en alguna casa o lugar falta paz, podemos ejercer así la autoridad de Dios: “Con tu poder, con tu autoridad, que aquí reine la paz. Que donde yo pise extiendas la paz. Destruye todo bloqueo, todo rechazo, todo espíritu de maldad y de orfandad; la muerte, la soledad y el desorden.   En el nombre de Jesús, espíritu de discordia, ¡vete y no vuelvas!”.

Los Padres de la Iglesia dicen que al mal se le vence con el discernimiento.

 

 


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