Una muerte digna
Hay
una batalla semántica en la cultura de la muerte que emplea términos positivos
con contenido negativo. La media verdad es un artificio satánico que se utiliza
ya desde la tentación de Adán y Eva.
Morir
con dignidad lo firmaría
cualquiera, pero asesinar a un enfermo, quizá no tanto. Eutanasia tiene
sinónimos edulcorados desde un punto de vista médico y ético.
Por
eutanasia se entiende una acción u omisión que por sí misma busca la muerte en
orden a eliminar el sufrimiento de un enfermo. Nadie elige nacer o morir.
La vida misma es el límite a nuestra autonomía. Si nadie se da la vida y nadie
puede elegir no morir, no tiene sentido tomar la autonomía –el derecho a
elegir- como un valor superior a la vida. La eutanasia es una falsa muerte, es
más, es una perversión de la misericordia. Los verdaderos derechos humanos son
para promover la vida y la libre voluntad. Ser humano y ser bueno son la fuente
y la cumbre de los derechos humanos universales. El ser y el bien son el alfa y
el omega de los derechos humanos. El ser y el bien son la esencia de la vida
(Janet Holl Madigan, Universidad de Maryland, College Park).
El gran problema de los materialistas es el problema de
la muerte. Quien vive bien muere bien. Si se es materialista, ¿qué sentido
tiene una vida llena de enfermedades? La filosofía de la muerte, tal como la
explica el cristianismo, es la puerta de la vida a la Vida.
La conciencia es como un juez, si el juez no conoce la
ley, actúa mal. La dignidad humana radica en la fidelidad a una conciencia bien
formada. No soy dueño de mi vida, no me la he dado yo.
Una sociedad avanzada es la que logra
evitar la soledad de los ancianos, la que cuenta con médicos que saben cuidar
cuando ya no pueden curar, la que ofrece los cuidados para dominar el dolor. En
cambio, legalizar la eutanasia es una declaración de derrota social. A veces, bajo la justificación de que el dolor del paciente es
insoportable, ¿no se esconde más bien la incapacidad de los "sanos"
de acompañar al moribundo en la prueba de su sufrimiento, de dar sentido al
dolor humano? El tema de la eutanasia no es tanto el
sufrimiento del enfermo, sino el sufrimiento del que lo cuida y ayuda. Hoy día
no se quiere sufrir.
Donde hay vida, hay dignidad y donde hay
dignidad hay derecho. Es una mentira
decir: “No te odio a ti sólo a tu vida”. Por el contrario, la compasión nos une
con el que sufre y con el pensamiento de que puede pensar que no vale. Su vida
no es un mal. La eutanasia es un pedido de auto negación.
No podemos torturar a alguien diciendo
que él así lo quiere y lo ha pedido. La autonomía del otro se basa en el
respeto. El desprecio hacia la persona es intrínseco a la eutanasia. Cuando el
ser humano no advierte ya el valor trascendente de persona, no le queda sino
sentirse una cosa.
La mera opción de la muerte voluntaria
rebaja la dignidad humana. La mera posibilidad de la eutanasia le pone a la
vida un precio o un desprecio. La eutanasia como escape del dolor y de la
agonía, se efectúa primero en el espíritu y, luego, en la sociedad y en el
derecho. Hay que observar en qué países y en qué contextos culturales se
solicita la eutanasia: son países de una sociedad industrializada y
secularizada. Comenzó en el Estado de California en 1976. En México e Italia se
tiene la impresión de que la práctica oculta precede al debate público.
Cada individuo debe de aprender a dar
valor a sus sufrimientos.¡Cuántas personas descubren en esa etapa de dolor el
tesoro más grande de su vida!
No se legisla la eutanasia en Holanda,
sólo se despenaliza. Según un informe encargado por el gobierno en 1996 se vio
que hubo mil casos en los que la eutanasia se realizó sin consentimiento explícito del
enfermo. Además, la ley no requiere que el enfermo sea terminal por
eso, enfermos que han sido maltratados pueden ser candidatos a la eutanasia.
La frase más definitoria de Juan Pablo
II es que nos ha enseñado a vivir y a morir. Es una lección de lo que es morir
en Cristo. El mensaje de Jesucristo es explicarnos para qué se vive y para qué se muere (Pedro Rodríguez).
Otra opción son los cuidados paliativos.

Comentarios
Publicar un comentario