Parodia del Reino de Dios
La historiadora,
Margarita Torres; explica la batalla espiritual en la que estamos. Esta
parodia que quiere hacer del mundo, un solo reino, se da con el Nuevo Orden
Mundial que se está programando hace muchos años. Cuando se habla de la
Agendas 20 30, y la aceptamos, nos estamos poniendo las cadenas de esclavos
nosotros mismos.
Los medios de comunicación masiva están al servicio
del consenso cultural. ¿Quién lo dirige?
El Estado profundo, quien busca borrar la identidad cristiana de Europa y de
América. Buscan una reelectura de la historia, como una mujer de la política:
“Europa tiene sus raíces en el Talmud”.
Tenemos una “cultura de la cancelación” donde lo que
no está de acuerdo con ellos, se le cancela. El espíritu del Anticristo es el
individualismo donde tú decides lo que eres, tú decides qué está bien y qué
está mal.
El hombre se aleja de la noción de verdad, es un
proceso que busca borrar la filiación del hombre y su identidad. ¿Qué queda? El
narcisismo, el ego, la ideología de género, el vacío. Hay un plan oculto que
lleva a la despersonalización, a una esclavitud a través de la comodidad.
Roma cayó por la corrupción, porque los varones no
tenían ya conciencia de ciudadanos romanos, se quedan en la comodidad. Tenían
pan y circo; ahora tenemos una oferta ilimitada de entretenimientos, de
videojuegos, de pornografía y de medios audiovisuales.
La familia es un santuario para el alma, allí
aprendemos respeto, disciplina, afecto, seguridad… Hemos tecnificado al hombre,
el hombre deja de necesitar a Dios; el cuerpo pasa a ser tu proyecto, se busca
una imagen clonada.
Estamos redefiniendo lo espiritual con el
ecologismo radical, que es una seudo religión. Todos piensan igual; exponen
unos valores nuevos y unos derechos nuevos. ¿En qué ha mejorado al mundo la
globalización? En nada.
El demonio adormece las conciencias,
¿cómo? Por el placer y el miedo. Seduce, anestesia,
pervierte. Plantea que sufrir por algo no vale la pena. El miedo se produce con
las pandemias, con el confinamiento energético, con virus desconocidos, creados
en laboratorio.
Frentes de batalla que pone el enemigo
Todo el proceso se ha acelerado en cien años;
a) Vaciar de contenido la religión, es decir,
trivializarla.
b) Confusión moral. Tenemos un relativismo moral
brutal;
c) Separar a las personas y a las familias;
d) Romper la sensación de trascendencia para quedarme
con la diversión;
e) Crear un Estado absoluto que disminuya las
libertades;
f) El indiferentismo ante el dolor y el sufrimiento
ajeno; no quites la Cruz, deja que sea irrelevante;
g) Fragmentar la mente para que todo sea
intercambiable y el hombre sea consumista:
h) Miedo, cansancio y resentimiento; que haya
tensiones y ansiedad, que no haya paz. Se pasa del pensamiento a la emoción
para que sólo valga lo que “me beneficia”;
i) Las personas se conectan a internet y a redes que
impiden pensar, rezar, amar, convivir. Colonizan la atención, la infancia. La
pantalla es una “niñera” que con frecuencia pervierte.
Hay que cambiar el modelo educativo porque no
se les tiene que dar cuestiones sexuales a los niños. Se desliga el sexo del
amor. No se entiende el sufrimiento y, por tanto, no hay compasión.
Las palancas que usa el enemigo
empiezan con el lenguaje, luego, redefine el sexo y la familia, la memoria que
olvida la historia. La historia se puede profundizar, pero no redefinir. Se
sustituyen los lazos de la comunidad por las redes. Se confunde la información con
la sabiduría. Viene la negación de la libertad y del alma. La victoria de Dios
es cierta, pero en el camino se pueden perder muchos, pero hemos de tener
esperanza porque estamos en lucha contra un enemigo vencido.

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