No te acobardes

 



No os acobardéis amados

Amados hijos de mis entrañas...

Hoy os habla Aquél que os creó, Quien os pensó desde toda la eternidad y Quien os lleva en el hueco de la palma de su mano.

¡Sí! A vosotros me dirijo con profundo dolor. Estos tiempos se presentan hostiles, oscuros y con gran dificultad para que podáis avanzar. Y la confusión reina en esta tierra árida, y con la más grande y densa oscuridad de la historia de la humanidad.

Está confusión que DENUNCIO, es aquella que hace extraviar a muchos y muchos son los míos. Pero sabed que es Satanás el artífice de dicha confusión, porque opera en vuestras mentes.

Él quiere que perdáis el rumbo, el norte de la santidad. Pero no tan solo eso, amados. También la densa oscuridad que envuelve la tierra ha tomado prácticamente todo lo que encontró a su paso, incluso la Iglesia como institución. Si, amados, no solo se trata de los gobiernos y organismos oficiales... sino de aquellos que administran la Iglesia.

Sabed, hijitos, quienes me seguís con un corazón sincero, que los padecimientos por los cuales vosotros pasáis, no son otros que los de la misma Pasión, porque vosotros pertenecéis al Cuerpo Místico de mi Divino Hijo. El cáliz no está al ras, sino que rebosa, y si mi Hijo sufre vosotros debéis sufrir con Él, para luego gozar con Él.

Hablar de Mí, vuestro Dios, era sinónimo de alegría, paz y gozo en el alma del cristiano. Mas, ahora os digo que lo que quedó es solo paz, como indicador de que vosotros estáis haciendo las cosas bien.

Pues el gozo se transformó en duelo y la alegría en tristeza debido al camino por el cual transitáis, hacia el Gólgota. Amados hijos, no soy ajeno a vuestros sufrimientos, sé lo que padecéis y lo tanto que "sangráis" por dentro.

Sin embargo, es menester padecer para expiar vuestros pecados y ser instrumentos de salvación para otros. Os insto, amados hijos, aunque os sintáis fatigados, agobiados y desalentados, a que perseveréis en este caminar porque así, cómo sufrís con Jesús, también reinaréis con Él. Hijos, no os canséis de colaborar en la economía de la salvación. Satanás está ya operando desde hace mucho, pero vosotros, manteneos firmes en la vida sacramental y todo a lo que hace a la piedad... Porque Yo estaré con vosotros donde quiera que vayáis (Jos. 1,5-7). Ahora haya paz en vuestros corazones, Os ama

Yahvé, vuestro Padre Celestial

San Miguel de Tucumán, Argentina. 11 de diciembre de 2021


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