Un líder religioso de mi familia quiso tomar a mi esposa entonces clamé a Jesús. Poder de un testimonio
Oman.
Kalid es el protagonista, trabajaba en comercio portuario. Conoció a Samira,
sabía inglés y era hermosa. Hubo un acuerdo matrimonial. Aceptar era lo
correcto. Un tío, Razid, me propuso: llevarme a tu esposa para protegerla, su
don tenía que ser cuidado. Tenía dos años de casada. Razid era un líder.
Trabajaba largas horas en el puerto y al llegar a casa sentía que era lo más
importante para mí. Razid visitaba mi casa con frecuencia. No me gustaba como
veía a mi esposa. Cuestionar a Razid era cuestionar un sistema entero. Samira
también empezó a cuestionar cosas. El silencio en ese medio era imp. Había
comentarios ambiguos que me inquietaban.
Llegó una
invitación a cenar. Mi tío me vio a solas. Razid habló de pruebas, de
sacrificio, ¿adónde quiere llegar? Pronunció el nombre de Samira, que
bajo su guía podía lograr un propósito mayor. La quería bajo su autoridad.
Habló de deber, de voluntad divina… Y mi papel de esposo. Los lazos son
secundarios, Dios recompensa a los que no se aferran. Se fue a su casa. Pensó:
“Mi fe está diseñada para someter, no para proteger”. ¿Cómo algo tan cruel
puede venir de Dios? Samira me preguntó si estaba bien. Le conté de Razid sin
entrar en detalles. Su mirada se oscureció.
Comentarios
Publicar un comentario