Octavo Mandamiento. No darás falso testimonio ni mentirás.

 


José Ignacio Munilla Obispo de Orihuela-Alicante enseña:

La clave fundamental de este mandamiento es el evangelio: “Vosotros sois la luz del mundo, brille vuestra luz ante los hombres para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5, 14-16). Esta palabra pide vivir en la verdad.

El 8º mandamiento prohíbe falsear la verdad nuestras relaciones con el prójimo porque esto impide el amor. Donde hay mentira no puede haber amor. El concepto de verdad vistos desde la Sagrada Escritura es ser sinceros o exactos. Para nosotros no es suficiente ser sinceros porque se puede estar sinceramente equivocados. Una persona puede ser exacta en lo que ha dicho y estar humillando al prójimo con la verdad.

¿Qué es la verdad? La verdad es la persona de Jesús, es su modo de vivir y de dar la vida. Jesús nos ha dado la gracia de poder vivir como él, por ello, en cada acto de nuestra vida afirmamos o negamos que es Cristo quien vive en nosotros. Cumplir el 8º mandamiento es ser luz. Tenemos que dar testimonio de la verdad con nuestra vida, reflejar a Cristo. El 8º mandamiento prohíbe falsear la verdad en las relaciones con el prójimo, deriva de la vocación de ser testigo de Dios. Mentir es desfigurar a Dios; si mientes eres sombra, ocultas a Jesucristo.

El 8º mandamiento es de ley natural, les obliga también a los no creyentes. El hombre busca naturalmente la verdad, está llamado a honrarla y a atestiguarla. El hombre se ve impulsado a buscar la verdad, sobre todo la religiosa (cfr. CEC, 2467). El mayor testimonio de la verdad para un cristiano es el martirio, por eso los veneramos (cfr. CEC, 2453). Jesús es condenado a muerte por el sanedrín por responder con la verdad.

Tipos de ofensas a la verdad

San Agustín hace la definición clásica de la mentira: consiste en decir falsedad con intención de engañar. La mentira lesiona nuestra relación con la verdad y con el prójimo, además de ofender nuestra alianza con Dios. La mentira puede ser pecado venial o mortal, es mortal cuando lesiona gravemente la justicia y la caridad. Jesús llama al diablo “padre de la mentira”. En toda tentación hay una mentira, en ella enemigo nos está timando; te promete felicidad y sólo te da un placer momentáneo y decadente; te propone dignidad y sólo te hace soberbio. Te promete libertad y acaba encadenándote. La propuesta del maligno es atractiva al principio y amarga después. La fidelidad a Dios da paz al alma. El demonio ofrece atajos que terminan en el vacío, Cristo ofrece la cruz que conduce a la Vida.

Diversas mentiras:

a) Las ofensas a la fama del prójimo. Hay tres niveles. Hay un pecado de juicio temerario (el que admite como verdadero lo que no es seguro de ser cierto, no se tiene certeza de lo que se afirma). La maledicencia no dice mentiras, critica al prójimo sin necesidad. Dice la verdad, pero no hay razón para decirlo. La calumnia es decir cosas contra la verdad sobre el prójimo. Hay que pensar bien para luego hablar bien del prójimo. El refranero es cruel cuando dice: “piensa mal y acertarás”. San Ignacio pide “salvar la proposición del prójimo”.

b) Las mentiras públicas y perjurio (con juramento), vienen a ser un falso testimonio que contribuye a culpar al inocente o a disculpar al culpable; además, ponemos en peligro nuestra alma. Existe el deber de reparación si le robaste la buena fama al prójimo, el honor. Se puede pecar por callar o hablar.

c) Formas sutiles de mentiras: el halago, la adulación en vez de corregir (CEC, 2480). Hay que huir de la adulación. “El que sabe adular también sabe calumniar”, decía Napoleón. El narcisista busca ser el centro. Hay quien exagera para llamar la atención se llama vanagloria. Los detonantes más frecuentes de la mentira son la vanagloria (vanidad) y la cobardía (intenta evitar problemas).

d) Otro tipo de mentira es la ironía, caricaturizar, depende de la intención con que se haga. Hay ironías inocentes y otras hirientes, que causan un efecto en el otro. Si se le hace a una persona hiper sensible, se le hiere. Chesterton tenía una sana ironía.

e) Los medios de comunicación manipulan a través de fotos, titulares. La información periodística es de alto riesgo moral. La Inteligencia artificial es otro reto, existen riesgos que comprometen a la verdad. Hace audios falsos que no se distinguen de los verdaderos. Hay obligación de decir que esa imagen o audio se ha hecho con inteligencia artificial. Puede haber una manipulación invisible de la libertad y del deseo.

BIBLIOGRAFÍA: CEC y Catequesis del Papa Francisco 2018, Las diez palabras. Son 17 audiencias.

 


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