No eres suficiente tal y como eres.


 Sobre el amor propio

Mensaje de Jesús
Hijo de mi Sagrado Corazón, escucha estas palabras que salen de mi boca. Puedes entenderlas con tu razón, pero también, quiero que comprendas con el corazón. Toda crisis que se produce en ti por no soportar tal humillación, por ser excesivamente vulnerable y ofenderte por todo. Sabe hijo, que todo esto nace del amor propio.
¡Hijo! Cuando te preguntas, ¿por qué a mí? Y dices... ¡no me puede estar pasando esto! Cuando no crees que lo que pasó es una realidad, porque te considerabas con inmunidad. Sabe hijo, que todo esto nace del amor propio.
Y si sientes vergüenza al equivocarte. O si prefieres no hablar para no cometer error. O hacer algo que piensas te puede dejar en ridículo. Sabe hijo, que todo esto nace del amor propio.
Y ¿qué harás cuando el viento impetuoso golpee tu vida? Y ¿si el mar se pone bravo y a lo lejos viene una borrasca? ¿Dejarás que tu ego te haga perder estabilidad?
Mira hijo, que el fuego quema, pero finalmente quita de raíz el excedente de lo que no es bueno. Y lo escabroso se convierte en llano para que puedas continuar.
¡Vamos hijo, ánimo, que todavía queda mucho por andar!
Muere a tu ego, muere a ese amor desordenado que tanto te ata y limita. Pues, si logras esto, verás que nada podrá interferir en tu vida. Y aunque los dardos del enemigo quieran clavarse en ti, no podrán hacerte daño.
Aprende a morir, para vivir.
¡Si, entiende estas palabras con la razón, pero también medítalas en tu corazón!
Ahora hijito, recibe mi Paz.
¡Te amo tanto hijito!
Tu Jesús

Sobre el amor propio

Mensaje de Jesús
Hijo de mi Sagrado Corazón, escucha estas palabras que salen de mi boca. Puedes entenderlas con tu razón, pero también, quiero que comprendas con el corazón. Toda crisis que se produce en ti por no soportar tal humillación, por ser excesivamente vulnerable y ofenderte por todo. Sabe hijo, que todo esto nace del amor propio.
¡Hijo! Cuando te preguntas, ¿por qué a mí? Y dices... ¡no me puede estar pasando esto! Cuando no crees que lo que pasó es una realidad, porque te considerabas con inmunidad. Sabe hijo, que todo esto nace del amor propio.
Y si sientes vergüenza al equivocarte. O si prefieres no hablar para no cometer error. O hacer algo que piensas te puede dejar en ridículo. Sabe hijo, que todo esto nace del amor propio.
Y ¿qué harás cuando el viento impetuoso golpee tu vida? Y ¿si el mar se pone bravo y a lo lejos viene una borrasca? ¿Dejarás que tu ego te haga perder estabilidad?
Mira hijo, que el fuego quema, pero finalmente quita de raíz el excedente de lo que no es bueno. Y lo escabroso se convierte en llano para que puedas continuar.
¡Vamos hijo, ánimo, que todavía queda mucho por andar!
Muere a tu ego, muere a ese amor desordenado que tanto te ata y limita. Pues, si logras esto, verás que nada podrá interferir en tu vida. Y aunque los dardos del enemigo quieran clavarse en ti, no podrán hacerte daño.
Aprende a morir, para vivir.
¡Si, entiende estas palabras con la razón, pero también medítalas en tu corazón!
Ahora hijito, recibe mi Paz.
¡Te amo tanto hijito!
Tu Jesús

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