Amor verdadero
San Gregorio Magno señala: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo; pero tratándose del amor que se debe profesar a Dios, no se señala límite alguno”. Si quieres saber a quién verdaderamente amas, sólo piensa para quien siempre tienes tiempo, a quien le das lo mejor de ti. Allí está la respuesta. Anónimo . Si quieres amar a Dios pon las mismas reglas de los amores de la tierra . En primer lugar, conocerse. Conocer su palabra, su Persona, su corazón. ¿Cuánto pienso en él? Y después de conocerse, tratarse. Estar con él, orar. Y en ese trato empieza la comunicación. Luego el Señor nos hará ver que quiere compartir todo con nosotros. Dios nos manda mensajes en la naturaleza: en el agua, en el cielo, en el viento, con otras personas. Así nunca nos sentimos solos ni tristes. El infierno es la soledad, el cielo es la comunión con los otros. Si una persona hace oración, podrá oír en el fondo de su corazón que Jesús le dice: “El tiempo que pases en la tierra es el tiempo que tú puedes ...