El Rosario es la tortura de Satanás
En un exorcismo dice el demonio: “Dios le dio a María el poder de
aplastarnos. Nada resiste al Rosario rezado con amor.
El Santo Rosario es mi tortura. Si los cristianos conocieran el poder
del Rosario sería mi fin, y más si se reza en familia”.
Todos los problemas de las familias, todos, se resolverían si cambiaran
la pantalla de televisión por el rezo del Rosario. Podemos hundir el imperio
del mal para siempre.
Se habla mucho del nuevo orden mundial. Sólo los que se forman en el
Corazón de la Virgen realmente pueden lograr un nuevo orden mundial.
Un día tiene 96 cuartos de hora. ¿No podremos darle un cuarto de hora a
Dios? El rezo del Rosario dura entre 10 y 15 minutos, ¿no podemos rezar al
menos un misterio cada día?
El Rosario es un arma poderosa para derrotar al enemigo ya que le
recuerda paso a paso lo que causará su derrota; Santa María le aplastará la
cabeza. El ataque del linaje de la mujer recae sobre un órgano vital, la cabeza
(Génesis 3,15). Cada misterio recuerda al Maligno diez veces a María, lo que lo
tortura.
El Rosario es un modo de venerar a la Virgen María, es una alabanza a
Dios que implica humildad. Todo lo que la Virgen hace por nosotros es invisible
y nunca nos lo reclama. Estamos viviendo
el estado espiritual más oscuro de la historia de la humanidad porque es
cuando hay más pecado, más maldad, pero también el bien crece, porque “donde
abundó el pecado sobreabundó la gracia” (Romanos 5,20). En este tiempo vivimos
las manifestaciones más extraordinarias de María. No estamos viviendo su
silencio. Está presente en la historia en una abundancia gigantesca, a esto se
le llama los océanos de María; abunda la gracia. Cada vez estamos más cerca del
regreso del Señor. Santa María es la Madre de gracia que protege a todas las
almas que navegan por este destierro hacia Jesús.
El mensaje de María es “conviértete ya, ¡cambia hoy!, no mañana”.
María es reina de la milicia celestial y de la Iglesia militante o milicia terrena.
Cuando oramos por una persona estamos encendiendo una luz en medio de la
oscuridad. La oración pavimenta parte del camino al cielo. La oración tiene
muchas avenidas porque Dios está presente en toda la creación y si se le reconoce
en toda la creación y en todas las criaturas, se está en adoración perpetua. Si
le damos gracias por un nuevo día, por las plantas, el aire, la luz, y le
decimos “¡qué precioso árbol hiciste, qué lindo niño!”, estamos en estado de
adoración, de contemplación.
Marino Restrepo, el colombiano que fue secuestrado y se convirtió,
cuenta: “Yo no sabía que quien no tiene a María es un huérfano espiritual y no
hay orfandad más grande que esa”.
¿Por qué el
Santo Rosario es tan eficaz? Porque es una oración sencilla, humilde y, a través
de ella,
El primer problema que encontramos para rezarlo es la pereza; luego, la
tibieza, la frivolidad, la sensualidad, la soberbia...

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